Opas europeas y proteccionismo
El año pasado trabajé para un bello, personalísimo y único pub inglés en una de las zonas más turísticas de Londres. Allí tuve la oportunidad de analizar y comparar diferentes actitudes y comportamientos humanos de distintas nacionalidades. Las conclusiones inevitablemente estereotipadas a las que llegué se reflejan continuamente en los periódicos.
La prensa económica se hace eco hoy del expediente de
La cosa se remonta a hace un año cuando Abertis lanza una opa sobre el gestor de autopistas italiano Autostrade (Cinco Días:
“Ese artículo prevé reemplazar todas las adjudicaciones actuales por un nuevo contrato de concesión (la convenzione unica) en el que se modifican de manera unilateral las condiciones aplicadas hasta ahora.
Para Abertis, que con su opa pasaría a controlar el 70% de las autopistas transalpinas, el decreto no ofrece otra alternativa que acatar los nuevos términos de la adjudicación. 'En caso contrario', critica
Así las cosas, la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, considera que la ley italiana “obstaculiza indebidamente la libre circulación de capitales y el derecho de establecimiento” ¿A qué me suena esto? Como bien se habrá pasado por vuestras cabezas, los diarios digitales hoy, y mañana los impresos, publican esto: Bruselas expedienta a España por no retirar las condiciones a la opa de E.ON sobre Endesa. Expansión dice:
“El Ejecutivo comunitario ya denunció la semana pasada a España ante el Tribunal de Justicia en un procedimiento paralelo por el decreto que amplió las competencias de
Pero me resulta especialmente llamativo el distinto trato de la prensa española hacia estos dos temas. Obviamente, como españoles tenemos que proteger nuestros intereses y deberíamos aceptar que la plena objetividad es un concepto tan inalcanzable como la verdad absoluta o el conocimiento total. Sin embargo, el gobierno italiano es descrito como una institución semicorrupta y antieuropea. Se habla de zancadillas, ilegalidad, Roma en el punto de mira, infracción del derecho comunitario, etc… Sin embargo, cuando se trata del tema entre Endesa y E.ON, el gobierno español no pone zancadillas sino requisitos; tampoco infringe la legalidad europea sino que recibe una denuncia o llamada de atención de Bruselas...
Ante todo esto mis preguntas son varias:
- ¿Debe un periodista económico defender valores nacionales, europeos o mundiales? Sé que la palabra mundiales es muy rimbombante, pero me refiero al hecho de perder cierta objetividad en el trato informativo por intereses que no son empresariales o políticos sino de defensa del lugar de origen del medio de comunicación.
- ¿Abertis y Autostrade se han fusionado? ¿Lo han hecho ya y el gobierno italiano pone trabas a la entidad resultante? Al leer distintas noticias sobre el mismo tema, esto no me queda claro.
- ¿Hasta dónde puede llegar un gobierno europeo para proteger sus empresas? ¿Busca Bruselas la creación de gigantes empresariales europeos en detrimento de la empresa autóctona? Creo que podría ser otro fenómeno de globalización, en este caso dentro de las fronteras del Viejo Continente.
- ¿Tan parecidos somos españoles e italianos? En mi pub eran los clientes más pesados... Pero también los más simpáticos y humanos.


