Economía provinciana
Una de las cosas que más me repatean es la chulería madrileña. Me causa gracia en sus chotis pero me quema al verla en sus gentes. Creo que no sería descabellado definirla como xenofobia de bajo nivel. Muchos nacidos en la capital de España sienten poseer un estatus especial ante el resto de españoles. Rodeados de los grandes medios de comunicación, la alta esfera empresarial, gubernamental y cultural, acostumbrados a pasear por calles con grandes obras arquitectónicas y rodeados de lo que ellos creen las últimas tendencias de la moda. Para más inri consideran tener un conocimiento más amplio de la realidad que un pastor gallego o un vinatero de Tierra de Campos.
Nada más lejos de la realidad. Actitudes así, provengan de la ciudad o del campo son las que sesgan el conocimiento. Mirar con desprecio a las drag queens de Chueca o a los moros de Lavapies me produce casi el mismo rechazo que el urbanita que se luce con gesto arrogante por la Plaza del Viejo Coso de Peñafiel. Si pueblerino se puede emplear como insulto, ambas actitudes me parecen pueblerinas y provincianas… o ¿debería decir ignorantes e intransigentes? Por mucho que algunos madrileños renieguen de él, el bocadillo de calamares sigue siendo un elemento típico de la gastronomía madrileña, y no lo digo yo.
La razón de esta introducción se debe a que hoy me gustaría tratar el tema de la economía en los diarios regionales. El Economista ubica en su sección de Empresas una subdivisión denominada “
Estas empresas son las que dinamizan el mercado de las autonomías: Ofrecen puestos de trabajo; aportan riqueza a la zona; fomentan la investigación y el desarrollo; y algunas promocionan la imagen de la región en el exterior con su labor internacional. Su labor no debe ser subestimada y merece también un lugar en la prensa nacional.
Además de éste hay otros aspectos de economías regionales nada desdeñables: Datos macroeconómicos como el PIB, crecimiento económico, empleo, otros indicadores autonómicos e informes empresariales de trascendencia pueden servir para comparar la evolución económica de las distintas regiones españolas. De este modo se evidencia qué políticas y qué partidos son eficaces en su gestión, lo que puede guíar a los ciudadanos a elegir su voto y a empresarios a la hora de invertir su capital en determinadas zonas geográficas. Además, ayuda a conocer las áreas más débiles y más fuertes de España. Cuáles aportan más y menos al P.I.B.
Sin embargo, es evidente que muchos acontecimientos han de limitarse a la prensa comarcal. Temas específicos como la inauguración de ciertas instalaciones, cifras de producción agrícola, políticas económicas muy concretas u otras informaciones de marcado carácter local no tienen porqué aparecer en un diario nacional. La repercusión e interés de la rehabilitación de una pequeña iglesia románica puede ser atrayente desde el punto de vista turístico para la ciudad en cuestión, pero su trascendencia no va más allá del ámbito regional.
En definitiva, por mucho que les pese a muchos madrileños chulaperos, la apertura de una nueva fábrica en Leganés tiene el mismo interés que el cierre de una empresa vitivinícola en



2 comentarios:
Chavalin: como madrileño uera de madrid me paree que eres tonto y que tu cerebro no te da para mas,me parece que catalogar a todo el mundo por tu opinión sobre unos cuantos se traduce en XENOFOBIA o como coño se escriba, me gustaria que supieras como tratan a todo el mundo que no es de la provincia,Comunidad Autonoma o como se quiera llamar a la gente que no es de ese sitio y comparalo con Madrid donde se recibe a todo el mundo y no se te limita por ser de fuera, que los madrileños son chulos es como decir que todos los catalanes son tacaños o los vascos brutos y...., me parece que estas poco leido y sobre todo menos viajado
Querido juliancho63:
En primer lugar yo no he insultado a nadie. En segundo lugar, nunca he dicho todos, sino muchos (sustitúyelo, si quieres, por unos cuantos, algunos, incluso unos pocos). Estoy dispuesto a cambiarlo, quizás me equivoqué al escribir muchos. Rectificar es de sabios. ¿Me dices tú de qué tipo de gente es insultar? En tercer lugar, no sé si estaré muy viajado o poco, desde luego tú lo sabes menos que yo. Sin embargo, sé que viví en Madrid cinco años y si algo tengo claro es que es en Madrid donde quiero pasar el resto de mi vida. Algunos de mis mejores amigos son madrileños y aunque poseen esa chulería que aquí critico les quiero como tales y no soy nadie para hacerles cambiar, pero sí para criticar lo que no me gusta de ellos. Cuando dicen provinciano con desprecio, lo siento, pero me parece una actitud demasiado arrogante, aunque sé que eso no les va a impedir relacionarse con esos provincianos. También conozco muchos madrileños que no son así. Por supuesto que no se limita a nadie en Madrid por ser de fuera, yo jamás he dicho eso, si así fuera no volvería a Madrid cada fin de semana, ni querría volver a vivir allí. Y tampoco existirían "madrileños de adopción", sino madrileños puros y castizos de tres generaciones o más nacidas en la capital que, como bien sabrás, son pocos.
Para terminar... si quieres otro día discutimos de lo viajados y leídos que estamos, del tamaño de nuestro cerebro y de cómo se trata a la gente en los distintos lugares donde hemos vivido. Te puedo asegurar que si uno va con humildad y simpatía, se puede vivir en cualquier provincia o país.
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