jueves, 8 de marzo de 2007

El precio del dinero

Parece una redundancia pero no lo es. El dinero también tiene precio y hay que saber diferenciar esto de su valor ¿Cómo? Acudamos a las mancuernas para entenderlo. Una mancuerna puede pesar 3 kilos y costar 20 euros en una tienda de productos de gimnasio. En este caso, 3 kilos sería, evidentemente, el peso y 20 euros el precio. Pues bien, si E.ON necesita 41.000 millones de euros para comprar Endesa y pide un crédito a bancos como HSBC, Citigroup, J.P. Morgan y Deutsche Bank, por poner un ejemplo, al final la eléctrica alemana tendría que pagar algo más del dinero que pidió. Pues bien, en este caso 41.000 millones de euros es el valor y la cantidad a mayores es el precio del crédito, los famosos intereses.

¿Quién define los tipos de interés? En Europa es el Banco Central Europeo (BCE); en Inglaterra es el Banco de Inglaterra y en Estados Unidos es la Reserva Federal (FED).

Las subidas o bajadas de los tipos de interés en la zona euro vienen acompañadas de un discurso del presidente del BCE, Jean Claude Trichet. Sus palabras no han sorprendido a un mercado que ya conocía las intenciones de la entidad financiera (ya podía aprender el abuelo Greenspan, cuyas intervenciones públicas, después de retirado, se clavan como cuchillos en los índices mundiales hasta hacerlos sangrar). Los parqués europeos han asimilado a la perfección la subida del precio del dinero hasta el 3,75 por ciento. Y es que la noticia era esperada.

El BCE anunció hace tiempo una política alcista de tipos de interés para controlar la inflación. He aquí mi gran duda ¿Subir el precio del dinero garantiza un descenso de precios en la producción? A primera vista me parece una incongruencia, pero se me ha ocurrido una explicación. Es posible que si una empresa tiene que financiar sus actividades a base de créditos, necesite un incremento de sus ventas y obtener más ingresos. Para ello baja el precio de sus productos y se incentiva la demanda. Por tanto, de esta forma tiene lugar la corrección de la inflación. Sin embargo, soy consciente de la simplicidad de mi razonamiento. Por ello, apelo a mi ilustre y selecta audiencia para mejorarlo.

Como viene siendo habitual, voy a tratar de enumerar las razones por las que los tipos de interés suben o bajan. En su discurso de hoy, Trichet ha enumerado los siguientes motivos para justificar el aumento:

  • Fuerte crecimiento de la zona euro: lo que supone un fuerte riesgo al alza de la inflación. Además elevó sus previsiones de crecimiento económico europeo para 2007 de 2,2% a 2,5%.
  • Precio del petróleo: por encima de los mínimos de enero
  • Ronda de negociaciones salariales: Supongo un aumento salarial es un mayor gasto para las empresas y para compensarlo elevan los precios de sus productos. Pero esto también me suena a un razonamiento infantil.
  • Reducción de la producción excedentaria: A menor cantidad de producción mayor será su precio final.

Así las cosas, Jacques Cailloux, de Royal Bank of Scotland, afirma que “hay pocas razones para que el BCE se sienta cómodo". Todo esto lo podéis ver en el gran artículo que Javier Blas escribe hoy para Expansión.com: El BCE sube los tipos de interés al 3,75% y deja abierta la puerta a otro incremento.

Ante todo esto me surgen las siguientes dudas:

  • ¿Qué otras razones hay para justificar un aumento o un descenso de los tipos de interés? ¿Porqué con un aumento se pretende corregir la inflación?
  • ¿Qué otros indicadores se pueden mover en función de los tipos? Parece ser que el euríbor es uno de ellos ¿Qué otros datos macroeconómicos controla el BCE?
  • ¿Es Greenspan un poco cafre? ¿Debería aprender de Trichet a la hora de dar discursos o simplemente disfrutar de su jubilación?

No hay comentarios.: