miércoles, 7 de febrero de 2007

Patronal vs. Sindicatos

Parece la eterna disputa. Una lucha de titanes en guerra eterna. El combate infinito entre dos caballeros del zodiaco. La Patronal y los Sindicatos, dos instituciones condenadas al enfrentamiento ¿Sería posible, sin embargo, una cooperación? La patronal madrileña promulgó ayer una serie de medidas para facilitar los despidos en las pymes, tanto procedentes como improcedentes. Una propuesta que a mis oídos se les antoja oscura y ladina... Pero alguien tendrá que velar por los derechos de los empresarios ¿no?

A continuación describo "Los diez mandamientos" en los que Ángeles Caballero de "El Economista" ha resumido la noticia:

  1. Modificación del periodo del contrato en prácticas
  2. Ampliación del periodo de prueba
  3. Reducción proporcional del número máximo de horas extraordinarias
  4. En caso de despido colectivo pr fuerza mayor, toda la indemnización la asumirá el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa)
  5. Reducción de los plazos en caso de despido colectivo a siete días hábiles
  6. Ampliación del ámbito de aplicación del régimen especial de empresas de reducida dimensión del Impuesto de Sociedades
  7. Nuevas deducciones, como son por inversión en empresas de reducida dimensión y la mejora de las de O+D+i
  8. Reducir del 35% al 20% el tipo de retención de los miembros del Consejo de Administración de las pymes.
  9. Establecer una deducción en el IRPF por gastos de formación del empresario individual
  10. Simplificación de los trámites en los contratos con la Administración.
Siempre he sido "currito", así que no puedo evitar temblar ante las propuestas 2, 3, 4 y 5. Muy en concreto la que promueve la reducción del número máximo de horas extraordinarias. Muchas de las pymes son empresas de hostelería y de todos es sabido que en estas compañías los empleados hacen muchas más horas de las que luego se muestran en su nómina. La naturaleza del trabajo en España les obliga a permanecer detrás de la barra o sosteniendo la bandeja hasta que el último cliente decida irse. Sea esto legal o ilegal, es así y Jesús Caldera, José María Cuevas y Fidalgo lo saben. Con una reducción del número máximo de horas extraordinarias al año, que ahora está fijado en 80 y se quiere bajar a la mitad, se serviría en bandeja de plata al empresario la opción de estrujar sin retribución alguna a sus empresarios. Se estaría tutelando por ley la explotación laboral.

El otro punto que me inquieta es el 4 ¿Qué motivos de fuerza mayor podrían justificar el pago de toda la indemnización en caso de despido colectivo por parte del Fondo de Garantía Salarial?

Ante todo esto me surgen varias preguntas:

  • ¿Debe ser la patronal tan exigente con sus propuestas laborales como con las fiscales? Entiendo sus reivindicaciones de reducción fiscal. Sin embargo, muchas veces, y corro el riesgo de caer en una generalización ignorante, en las relaciones entre patrono y empleado es este último quien tiene las de perder. Las pymes no son tan grandes como las multinacionales, empleado y empleador están a un nivel más cercano, pero también tienen fama de llevar a cabo los mayores abusos al no estar bajo la lupa de los reguladores laborales.
  • ¿Quién participa en el Fondo de Garantía Salarial? Al ser una institución gubernamental, supongo que se enmarcará dentro del erario público ¿Hasta dónde entonces puede llegar a cubrir este organismo?
  • ¿Debería existir mayor cooperación entre patronales y sindicatos o esto podría suponer una vuelta a los sindicatos verticales?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Probando, probando, 1, 2